Menospreciando a los demás

El mal hábito de menospreciar a los demás se caracteriza por estos tres síntomas:

1. La persona que ha adquirido este hábito siempre piensa cosas desfavorables antes de pensar cualquier cosa buena que decir sobre los demás. En caso de que casi invariablemente, cuando se discuten los méritos del trabajo hecho por alguna persona, tu primer comentario sea desfavorable, eres propenso a menospreciar.

2. La persona que tiene este hábito encontrará que mientras más alaben otras personas determinado trabajo, buscará con más ahínco alguna falla que ese trabajo pueda tener. Hay algo dentro de él que se rebela contra los elogios a los demás.

3. Poco a poco, el que tiene el hábito de menospreciar, se convence de que es característico de una persona inteligente oponerse siempre a las cosas, y por lo tanto es obvio que no le interese hacer una crítica sana, sino llamar la atención sobre sí mismo.

Todos podemos cultivar el buen hábito de tratar de descubrir lo bueno en cualquier obra o movimiento, y sólo después buscar los defectos e imperfecciones.

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