¡Ámense!

La anécdota la recoge San Jerónimo en sus Comentarios sobre la Epístola a los Gálatas. El bienaventurado san Juan Evangelista, al final de sus días, cuando moraba en Éfeso, apenas podía ir a la Iglesia sino en brazos de sus discípulos, y no podía decir muchas palabras seguidas en voz alta; no solía hacer otra … Leer más

La vaca y el cerdo

– ¿Por qué es así? -dijo el hombre rico a su ministro-, ¿Por qué las personas me llaman tacaño si saben que cuando yo muera le dejaré todo a la Iglesia y a mis hijos? – Permítame contarle una fábula sobre el cerdo y la vaca -dijo el ministro. El cerdo es un poco popular … Leer más

La persona que quieres vive

Cuando mueren personas con quienes se ha estado estrechamente unido, cuando nos quitan a un ser querido que había llegado a ser parte de nosotros, se nos va un trozo de nosotros a la tumba, y el «¿por qué?» nos arde en la cabeza y en el corazón, hasta que alguien pronuncia las palabras liberadoras: … Leer más

Comunión, alimento del alma

Me he preguntado muchas veces: ¿Por qué los hombres, cuando van a un banquete, saben disfrutar del comer y del beber y, en cambio, cuando van a una iglesia, se aburren soberanamente? ¿Será más importante alimentar el cuerpo que alimentar el alma? El hombre es cuerpo y alma. El cuerpo es mortal, el alma no … Leer más