¿Estás frenando?

Un hombre y su esposa iban montados en una de esas bicicletas que tienen dos asientos; él iba delante y ella detrás. Llegaron a una parte del camino en donde había una loma que tenían que subir y el hombre la emprendió con bastante buen impulso. Pero a medida que avanzaban, notaba que la bicicleta se iba poniendo más y más pesada, hasta que al fin, a duras penas, lograron llegar a la cima de la pequeña colina. El hombre detuvo la bicicleta, se bajó sudoroso, se pasó el pañuelo por la frente y exhalando un suspiro, dijo:

– Vaya, al fin llegamos arriba.

A lo cual, sin esperar un segundo, le respondió la esposa:

– Y eso que yo venía frenando.

Así ocurre muchas veces en la vida. Algunos van pedaleando con todas su fuerzas, pero no logran avanzar como debían. La causa es que hay muchos atrás que van frenando.

¿Estás frenando el avance de otros?

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