Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 31-03-2008
Luis IX, rey de Francia, estaba trabajando arduamente en su despacho, cuando el mayordomo lleg�, y le dijo:
- �Majestad, ven pronto, por favor! En la capilla del palacio, sobre el altar, se apareci� Jes�s; todos le est�n viendo.
Sin emocionarse, el rey contest�:
- Yo siempre he cre�do que Jes�s est� presente en la Eucarist�a; ninguna necesidad tengo de verle con los ojos.
Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 30-03-2008
Un sabio oriental fue contratado por un grupo de misioneros para traducir el Nuevo Testamento al chino. Al principio la tarea de traducci�n no produjo ning�n efecto en el erudito. Pero al cabo de un tiempo, se emocion�.
- �Qu� maravilla de libro es �ste! -expres� asombrado.
- �Por qu� lo dice? -inquiri� el misionero.
- Porque habla de m� mismo con una precisi�n magn�fica -respondi�. Reconoce todo lo que soy por dentro. Quien hizo este libro debe de haberme hecho a m�.
Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 29-03-2008
Al m�s peque�o dolor: un sedante. Cada noche un somn�fero y en caso de depresi�n alg�n calmante.
�Est�s desesperadamente mimado!
De cualquier cosa haces un problema. �Basta la m�s peque�a dificultad para amilanarte!
Los problemas requieren una soluci�n.
Los problemas que evitas empeoran.
Existen innumerables dificultades inherentes a la vida, al matrimonio, a la educaci�n, al crecimiento, a los amigos, al trabajo.
Debes abordarlas.
Debes atravesarlas, con valent�a y decisi�n.
Si las rehuyes, te siguen y te pesan en el est�mago.
Phil Bosmans
Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 28-03-2008
Me figurar� que mi coraz�n es como aquella pieza en que estaba sentado Jes�s y que mi alma est� contemplando a los pies de Jes�s, como Mar�a, y que mi cuerpo, como Marta, est� ocupado en las cosas de mi ministerio, a fin de que sean como una comida, la m�s sabrosa para Jes�s.
Me figurar� que mi alma y mi cuerpo son como las dos puntas de un comp�s; y mi alma, como una punta, est� fija en Jes�s, que es mi centro; y que mi cuerpo, como la otra punta del comp�s, est� describiendo el c�rculo de mis atribuciones y obligaciones con toda perfecci�n en la tierra y de la Eternidad en el Cielo.
San Antonio Mar�a Claret