Parábola del compás

Me figuraré que mi corazón es como aquella pieza en que estaba sentado Jesús y que mi alma está contemplando a los pies de Jesús, como María, y que mi cuerpo, como Marta, está ocupado en las cosas de mi ministerio, a fin de que sean como una comida, la más sabrosa para Jesús.

Me figuraré que mi alma y mi cuerpo son como las dos puntas de un compás; y mi alma, como una punta, está fija en Jesús, que es mi centro; y que mi cuerpo, como la otra punta del compás, está describiendo el círculo de mis atribuciones y obligaciones con toda perfección en la tierra y de la Eternidad en el Cielo.

San Antonio María Claret

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