Servir en donde se está

En la ciudad de Birmingham, un policía se convirtió al cristianismo. Pero cuando desempeñaba su trabajo presenciaba tales cuadros de pecado y desgracia, que por un tiempo su esposa y él pidieron a Dios que les abriera la puerta de otro empleo. Oraron, pero no recibieron respuesta.

Por fin, un día él dijo a su esposa: «Me parece que hemos cometido un error. Hemos implorado que se me conceda cambiar de empleo, pero empiezo a creer que Dios me ha colocado como policía a propósito. Ahora voy a pedirle que me ayude a servir donde estoy.»

Así principió su vida de magníficos servicios. Su influencia sobre los demás policías creció tanto, que pronto lo nombraron director de detectives. Fue el instrumento que Dios usó para convertir a varios criminales.

Dios le ha puesto a usted donde se encuentra ahora, porque sabe que allí es donde puede rendir el mejor servicio.

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