Reflexiones sobre la Enseñanza

Según palabras de Begoña Gros hablando del constructivismo, la construcción de conocimiento se entiende como un proceso natural que no puede ser transmitido por el profesor. Ella caracteriza muy bien esta idea diciendo que “la enseñanza no produce el aprendizaje de la misma manera que la horticultura no produce plantas”.

Es cierto, los profesores pueden crear el ambiente y las condiciones que posibiliten el aprendizaje pero no se puede obligar a aprender. Debemos comprender que el aprendizaje entendido como una construcción de conocimiento es algo mucho más complejo y profundo que la concepción tradicional de aprender. Se trata de mirar con otros ojos, de entender que el aprendizaje es un proceso, un camino, y no algo cerrado, transmisible o estático.

Consideremos que los agentes educativos más importantes son el alumno y el profesor; así, quienes intervienen directamente y con más intensidad son alumnos y profesores. Entonces, si nos planteamos de quién es la responsabilidad de que un proceso educativo se dé con éxito, podemos responder que depende de los dos agentes que lo conforman. Ahora bien, considero que el profesor debe tener un papel destacado puesto que es el experto. Pero no entendiendo el experto como aquel que sabe sobre el tema sino como quien sabe cómo enseñar.

El profesor es el experto en enseñanza, el alumno no. Por tanto, es el profesor quien debe dirigir el proceso de aprendizaje aunque permita al alumno construir su propio aprendizaje. Es un poco complejo.

El maestro tiene la responsabilidad de cumplir unos objetivos educativos, y de transportar a los alumnos de un punto al otro. Tiene también la responsabilidad de que la mayoría de alumnos lleguen a la meta con éxito.

El alumno tiene la responsabilidad de ejercer su papel, es decir, de aprender y de seguir ese camino hacia la meta. El alumno debe organizar sus procesos y su aprendizaje de modo que le lleven a aprender.

Así, se trata de una responsabilidad compartida, aunque tiene más peso el profesor en cuanto a la organización del proceso. Mientras que el alumno tiene más responsabilidad en cuanto al proceso mismo de aprender y su consecución. En realidad, si el alumno no quiere, no aprenderá, pero… ¿de quién será la culpa?

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