Cuando nos sentimos en oscuridad

La ciudad de Bruselas, Bélgica, es famosa por los magníficos encajes que ahí elaboran. Uno de los locales más famosos de encajes, cuenta con habitaciones en donde tejen los encajes más hermosos y minuciosos del mundo. Estas habitaciones son oscuras, excepto por el rayo de sol que entra por una pequeña y única ventana y cae directamente sobre el encaje. En la habitación llena de oscuridad, está sentada sólo una persona, quien teje el encaje justo debajo del rayo de luz.

Cuando Dios comienza a tejer dando forma a nuestra vida, muchas veces nosotros estamos sentados en «una habitación oscura». Pareciera que la oscuridad nos quita la respiración. No podemos entender lo que Dios está haciendo, no encontramos ningún bien en medio de las tinieblas. Pero cuando enfocamos nuestra atención al fiel artesano, comprenderemos que la más excelente obra maestra de Dios fue elaborada en momentos de oscuridad. El momento de mayor intimidad con Dios fue en tiempos de oscuridad. Cuando se avecinaban contra mí nubes cargadas de lluvia, la enseñanza que Dios ponía en mi corazón me traía paz.

Quizás su vida se encuentre llena de oscuridad y ahora nada pueda ver. Pero Dios está obrando. Así como Dios obró durante «toda la noche» por el pueblo de Israel. Amigo, no se olvide que durante la noche de su vida, Dios obra igual.

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