Caminar sin detenerse

Cuando Sócrates estaba en la cárcel, le pidió a un prisionero que cantaba que le enseñara una canción.

– «¿Para qué?» -le preguntó el otro.

– «Para que pueda morir sabiendo una cosa más» -respondió el filósofo.

Amigos y hermanos, que la paz de Dios reine en sus vidas. Dicen que sin importar la edad que se tenga, cuando una persona deja de soñar y deja de reír, ese día se es verdaderamente «viejo». Yo personalmente conozco personas que dicen no tener deseos de vivir y es realmente lamentable cómo olvidamos lo que de niños creíamos y esperábamos. Aquellos sueños de juventud donde se entregaba el corazón sin esperar nada a cambio. ¿Por qué se abandonan? Talvez porque dejamos de querer aprender y pensamos que no hay nada más que podamos o queramos comprender.

Aprende a utilizar una computadora, un teléfono, un televisor. Visita ese lugar que deseaste tanto o di esas cosas que siempre quisiste y nunca tuviste las ganas de decir. Abraza a quienes amas, diles cuán importantes son para tu vida y dales las gracias. Vive hasta el último segundo de tu existir, eso es ser cristiano.

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