Una zorra vio a un león encerrado y abatido en una jaula, y poniéndose cerca de él, amargamente lo injurió.
El león dijo a la zorra:
– No eres tú quien me hiere, sino quienes me tienen en esta desgracia que me ha acontecido.
No te burles de tu enemigo si no fuiste tú quien lo venció.
Esopo