Carta a mi padre

Casi todos los padres, deseamos que nuestros hijos sean mejores y les enseñamos a vivir realidades y, sobre todo, que aprendan a decidir por sí mismos y a aceptar la responsabilidad por sus acciones, para que nunca se lamenten que otros forjaron su destino, pero que sepan que no están solos en el mundo y que son parte importantísima de un núcleo familiar, que comparte sus logros y fracasos en el largo camino de la vida.

Pero muy pocos hijos hacemos un reconocimiento a nuestros padres por todo aquello que ellos hacen por nosotros, desde nuestro nacimiento y durante todo el camino de nuestra vida. Por eso hay dos viejos dichos que señalan: “Ningún hijo sabe lo que es ser padre, hasta que tiene un hijo” y “Un padre puede ocuparse de sus cinco hijos, pero sus cinco hijos no pueden ocuparse de un padre”. Somos mezquinos con nuestros padres y, en la mayoría de los casos, sólo les damos valor después de muertos.

Cuando mi padre cumplió 80 años de edad, en el ocaso de su vida, me puse a pensar qué podría decirle, que no fuera la tarjeta tradicional que se compra el día del Padre o de cumpleaños y que muchas veces, hasta viene escrita en inglés, y decidí escribirle una carta y contarle todo lo que lo quería y admiraba de él y todo lo agradecido que estaba por haberme conducido al hombre que soy hoy.

Recuerdo que la carta, escrita en un momento de inspiración, comenzaba diciendo entre muchas otras cosas: “Papá, te extrañará que yo te escriba una carta en esta ocasión y yo también estoy extrañado de cómo antes no se me ocurrió escribirla, siendo tan fácil hacerla, ya que no tengo nada que inventar, porque tienes todos los atributos positivos, que un ser humano pueda tener, ya que eres trabajador, honesto, estudioso, dedicado, ordenado, metódico, decidido, responsable, amigable, generoso, conciliador, sociable, culto, educado, activo, con personalidad atractiva, optimista, emprendedor, agradable, creativo, valiente, buen líder, no eres egoísta y te gusta dar y compartir con los demás, siendo en tu vida personal un ejemplo de lo que es ser un buen hijo, buen amigo, buen esposo y, para todos tus hijos, has sido un magnífico Padre, a quien debemos todo lo que somos hoy. Mi mejor regalo para ti en esta ocasión es: ‘El reconocimiento’ . Que Dios te bendiga y te dé salud y podamos tenerte por muchos años más.”

1 thought on “Carta a mi padre

  1. que linda carta. Algo similar me sucedio a mí, después de un taller de sanación del niño interior. Lo primero que hice fue ir con mis padres y decirles a ambos lo agradecida y dichosa que me sentía de tenerlos a ellos como padres. Que les agradecía haber hecho de mi una buena persona, trabajadora, honesta, etc. Y que los amaba y que que dicha tenerlos en mi vida. Que lindo se siente poder decirlo y no que tal vez hubieramos querido decir eso y más y ya fuera demasiado tarde. No hay que buscar una fecha especial para decirles a todos aquellos que queremos en nuestras vidas y que han hecho o dejado huella en ella que lo han hecho. Me encanto este artículo y la carta !!

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