La luna no se puede robar
Ryokan, un maestro Zen, vivía de la forma más sencilla posible en una pequeña choza al pie de una montaña. Cierto día, por la tarde, estando él ausente, un ladrón se introdujo en el interior de la cabaña, solo para descubrir que no había allí nada que pudiese ser robado. Ryokan, que regresaba entonces, se … Leer más