El hombre que velaba por su asno
Un hombre viejo, rico y avaro, prestaba dinero a intereses usurarios; no dejaba pasar un día sin que fuera a recaudar sus intereses. Pero estas cotidianas salidas lo cansaban sobremanera. Compró un asno y lo cuidaba tanto que sólo lo montaba cuando se sentía verdaderamente extenuado. En realidad, el hombre, cuando mucho, montaba su asno … Leer más