{"id":902,"date":"2008-03-16T09:36:27","date_gmt":"2008-03-16T15:36:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.quechilero.com\/blog\/2008\/03\/16\/cuaresma-evangelio-16-mar-08\/"},"modified":"2008-03-16T09:36:27","modified_gmt":"2008-03-16T15:36:27","slug":"cuaresma-evangelio-16-mar-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/quechilero.com\/blog\/2008\/03\/16\/cuaresma-evangelio-16-mar-08\/","title":{"rendered":"Cuaresma &#8211; Evangelio 16 mar 08"},"content":{"rendered":"<p><strong>Evangelio seg\u00fan San Mateo 26,14-75.27,1-66.<\/strong><\/p>\n<p>Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto me dar\u00e1n si se lo entrego?\u00bb. Y resolvieron darle treinta monedas de plata.<\/p>\n<p>Desde ese momento, Judas buscaba una ocasi\u00f3n favorable para entregarlo. El primer d\u00eda de los\u00a0\u00c1cimos, los disc\u00edpulos fueron a preguntar a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que te preparemos la comida pascual?\u00bb.<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00abVayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y d\u00edganle: &#8216;El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis disc\u00edpulos'\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos hicieron como Jes\u00fas les hab\u00eda ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras com\u00edan, Jes\u00fas les dijo: \u00abLes aseguro que uno de ustedes me entregar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: \u00ab\u00bfSer\u00e9 yo, Se\u00f1or?\u00bb. El respondi\u00f3: \u00abEl que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como est\u00e1 escrito de \u00c9l, pero \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado: m\u00e1s le valdr\u00eda no haber nacido!\u00bb.<\/p>\n<p>Judas, el que lo iba a entregar, le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfSer\u00e9 yo, Maestro?\u00bb. \u00abT\u00fa lo has dicho\u00bb, le respondi\u00f3 Jes\u00fas. Mientras com\u00edan, Jes\u00fas tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u00abTomen y coman, esto es mi Cuerpo\u00bb.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Despu\u00e9s tom\u00f3 una copa, dio gracias y se la entreg\u00f3, diciendo: \u00abBeban todos de ella, porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisi\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>Les aseguro que desde ahora no beber\u00e9 m\u00e1s de este fruto de la vid, hasta el d\u00eda en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre\u00bb. Despu\u00e9s del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les dijo: \u00abEsta misma noche, ustedes se van a escandalizar a causa de m\u00ed. Porque dice la Escritura: Herir\u00e1 al pastor, y se dispersar\u00e1n las ovejas del reba\u00f1o. Pero despu\u00e9s que yo resucite, ir\u00e9 antes que ustedes a Galilea\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro, tomando la palabra, le dijo: \u00abAunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizar\u00e9 jam\u00e1s\u00bb. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abTe aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me habr\u00e1s negado tres veces\u00bb. Pedro le dijo: \u00abAunque tenga que morir contigo, jam\u00e1s te negar\u00e9\u00bb. Y todos los disc\u00edpulos dijeron lo mismo.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 con sus disc\u00edpulos a una propiedad llamada Getseman\u00ed, les dijo: \u00abQu\u00e9dense aqu\u00ed, mientras yo voy all\u00e1 a orar\u00bb. Y llevando con \u00c9l a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenz\u00f3 a entristecerse y a angustiarse. Entonces les dijo: \u00abMi alma siente una tristeza de muerte. Qu\u00e9dense aqu\u00ed, velando conmigo\u00bb.<\/p>\n<p>Y adelant\u00e1ndose un poco, cay\u00f3 con el rostro en tierra, orando as\u00ed: \u00abPadre m\u00edo, si es posible, que pase lejos de m\u00ed este c\u00e1liz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya\u00bb. Despu\u00e9s volvi\u00f3 junto a sus disc\u00edpulos y los encontr\u00f3 durmiendo. Jes\u00fas dijo a Pedro: \u00ab\u00bfEs posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?<\/p>\n<p>Est\u00e1n prevenidos y oren para no caer en la tentaci\u00f3n, porque el esp\u00edritu est\u00e1 dispuesto, pero la carne es d\u00e9bil\u00bb. Se alej\u00f3 por segunda vez y suplic\u00f3: \u00abPadre m\u00edo, si no puede pasar este c\u00e1liz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad\u00bb. Al regresar los encontr\u00f3 otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Nuevamente se alej\u00f3 de ellos y or\u00f3 por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Luego volvi\u00f3 junto a sus disc\u00edpulos y les dijo: \u00abAhora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. \u00a1Lev\u00e1ntense! \u00a1Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas estaba hablando todav\u00eda, cuando lleg\u00f3 Judas, uno de los Doce, acompa\u00f1ado de una multitud con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les hab\u00eda dado esta se\u00f1al: \u00abEs aquel a quien voy a besar. Det\u00e9nganlo\u00bb.<\/p>\n<p>Inmediatamente se acerc\u00f3 a Jes\u00fas, dici\u00e9ndole: \u00abSalud, Maestro\u00bb, y lo bes\u00f3. Jes\u00fas le dijo: \u00abAmigo, \u00a1cumple tu cometido!\u00bb. Entonces se abalanzaron sobre \u00c9l y lo detuvieron. Uno de los que estaban con Jes\u00fas sac\u00f3 su espada e hiri\u00f3 al servidor del Sumo Sacerdote, cort\u00e1ndole la oreja.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abGuarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere. \u00bfO piensas que no puedo recurrir a mi Padre? El pondr\u00eda inmediatamente a mi disposici\u00f3n m\u00e1s de doce legiones de \u00c1ngeles. Pero entonces, \u00bfc\u00f3mo se cumplir\u00edan las Escrituras, seg\u00fan las cuales debe suceder as\u00ed?\u00bb.<\/p>\n<p>Y en ese momento dijo Jes\u00fas a la multitud: \u00ab\u00a1Soy acaso un ladr\u00f3n, para que salgan a arrestarme con espadas y palos? Todos los d\u00edas me sentaba a ense\u00f1ar en el Templo, y ustedes no me detuvieron\u00bb. Todo esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. Entonces todos los disc\u00edpulos lo abandonaron y huyeron.<\/p>\n<p>Los que hab\u00edan arrestado a Jes\u00fas lo condujeron a la casa del Sumo Sacerdote Caif\u00e1s, donde se hab\u00edan reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo segu\u00eda de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; entr\u00f3 y se sent\u00f3 con los servidores, para ver c\u00f3mo terminaba todo.<\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes y todo el Sanedr\u00edn buscaban un falso testimonio contra Jes\u00fas para poder condenarlo a muerte;<br \/>\npero no lo encontraron, a pesar de haberse presentado numerosos testigos falsos. Finalmente, se presentaron dos que declararon: \u00abEste hombre dijo: &#8216;Yo puedo destruir el Templo de Dios y reconstruirlo en tres d\u00edas'\u00bb.<\/p>\n<p>El Sumo Sacerdote, poni\u00e9ndose de pie, dijo a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfNo respondes nada? \u00bfQu\u00e9 es lo que estos declaran contra ti?\u00bb. Pero Jes\u00fas callaba. El Sumo Sacerdote insisti\u00f3: \u00abTe conjuro por el Dios vivo a que me digas si t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios\u00bb. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abT\u00fa lo has dicho. Adem\u00e1s, les aseguro que de ahora en adelante ver\u00e1n al Hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir sobre las nubes del cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces el Sumo Sacerdote rasg\u00f3 sus vestiduras, diciendo: \u00abHa blasfemado, \u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes acaban de o\u00edr la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 les parece?\u00bb. Ellos respondieron: \u00abMerece la muerte\u00bb.<\/p>\n<p>Luego lo escupieron en la cara y lo abofetearon. Otros lo golpeaban, dici\u00e9ndole: \u00abT\u00fa, que eres el Mes\u00edas, profetiza, dinos qui\u00e9n te golpe\u00f3\u00bb. Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acerc\u00f3 y le dijo: \u00abT\u00fa tambi\u00e9n estabas con Jes\u00fas, el Galileo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero \u00c9l lo neg\u00f3 delante de todos, diciendo: \u00abNo s\u00e9 lo que quieres decir\u00bb. Al retirarse hacia la puerta, lo vio otra sirvienta y dijo a los que estaban all\u00e1: \u00abEste es uno de los que acompa\u00f1aban a Jes\u00fas, el Nazareno\u00bb. Y nuevamente Pedro neg\u00f3 con juramento: \u00abYo no conozco a ese hombre\u00bb.<\/p>\n<p>Un poco m\u00e1s tarde, los que estaban all\u00e1 se acercaron a Pedro y le dijeron: \u00abSeguro que t\u00fa tambi\u00e9n eres uno de ellos; hasta tu acento te traiciona\u00bb. Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar que no conoc\u00eda a ese hombre. En seguida cant\u00f3 el gallo, y Pedro record\u00f3 las palabras que Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u00abAntes que cante el gallo, me negar\u00e1s tres veces\u00bb. Y saliendo, llor\u00f3 amargamente.<\/p>\n<p>Cuando amaneci\u00f3, todos los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo deliberaron sobre la manera de hacer ejecutar a Jes\u00fas.<br \/>\nDespu\u00e9s de haberlo atado, lo llevaron ante Pilato, el gobernador, y se lo entregaron. Judas, el que lo entreg\u00f3, viendo que Jes\u00fas hab\u00eda sido condenado, lleno de remordimiento, devolvi\u00f3 las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: \u00abHe pecado, entregando sangre inocente\u00bb. Ellos respondieron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 nos importa? Es asunto tuyo\u00bb.<br \/>\nEntonces \u00c9l, arrojando las monedas en el Templo, sali\u00f3 y se ahorc\u00f3.<\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes, juntando el dinero, dijeron: \u00abNo est\u00e1 permitido ponerlo en el tesoro, porque es precio de sangre\u00bb.<br \/>\nDespu\u00e9s de deliberar, compraron con \u00c9l un campo, llamado \u00abdel alfarero\u00bb, para sepultar a los extranjeros. Por esta raz\u00f3n se lo llama hasta el d\u00eda de hoy \u00abCampo de sangre\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed se cumpli\u00f3 lo anunciado por el profeta Jerem\u00edas: Y ellos recogieron las treinta monedas de plata, cantidad en que fue tasado aquel a quien pusieron precio los israelitas. Con el dinero se compr\u00f3 el \u00abCampo del alfarero\u00bb, como el Se\u00f1or me lo hab\u00eda ordenado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas compareci\u00f3 ante el gobernador, y este le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfT\u00fa eres el rey de los jud\u00edos?\u00bb. El respondi\u00f3: \u00abT\u00fa lo dices\u00bb.<br \/>\nAl ser acusado por los sumos sacerdotes y los ancianos, no respondi\u00f3 nada. Pilato le dijo: \u00ab\u00bfNo oyes todo lo que declaran contra ti?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no respondi\u00f3 a ninguna de sus preguntas, y esto dej\u00f3 muy admirado al gobernador. En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elecci\u00f3n del pueblo. Hab\u00eda entonces uno famoso, llamado Barrab\u00e1s.<\/p>\n<p>Pilato pregunt\u00f3 al pueblo que estaba reunido: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n quieren que ponga en libertad, a Barrab\u00e1s o a Jes\u00fas, llamado el Mes\u00edas?\u00bb. El sab\u00eda bien que lo hab\u00edan entregado por envidia. Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mand\u00f3 decir: \u00abNo te mezcles en el asunto de ese justo, porque hoy, por su causa, tuve un sue\u00f1o que me hizo sufrir mucho\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud que pidiera la libertad de Barrab\u00e1s y la muerte de Jes\u00fas. Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfA cu\u00e1l de los dos quieren que ponga en libertad?\u00bb. Ellos respondieron: \u00abA Barrab\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Pilato continu\u00f3: \u00ab\u00bfY qu\u00e9 har\u00e1 con Jes\u00fas, llamado el Mes\u00edas?\u00bb. Todos respondieron: \u00ab\u00a1Que sea crucificado!\u00bb. El insisti\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 mal ha hecho?\u00bb. Pero ellos gritaban cada vez m\u00e1s fuerte: \u00ab\u00a1Que sea crucificado!\u00bb. Al ver que no se llegaba a nada, sino que aumentaba el tumulto, Pilato hizo traer agua y se lav\u00f3 las manos delante de la multitud, diciendo: \u00abYo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes\u00bb.<\/p>\n<p>Y todo el pueblo respondi\u00f3: \u00abQue su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos\u00bb. Entonces, Pilato puso en libertad a Barrab\u00e1s; y a Jes\u00fas, despu\u00e9s de haberlo hecho azotar, lo entreg\u00f3 para que fuera crucificado. Los soldados del gobernador llevaron a Jes\u00fas al pretorio y reunieron a toda la guardia alrededor de \u00c9l. Entonces lo desvistieron y le pusieron un manto rojo.\u00a0Luego tejieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, pusieron una ca\u00f1a en su mano derecha y, doblando la rodilla delante de \u00c9l, se burlaban, diciendo: \u00abSalud, rey de los jud\u00edos\u00bb.<\/p>\n<p>Y escupi\u00e9ndolo, le quitaron la ca\u00f1a y con ella le golpeaban la cabeza. Despu\u00e9s de haberse burlado de \u00c9l, le quitaron el manto, le pusieron de nuevo sus vestiduras y lo llevaron a crucificar. Al salir, se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Sim\u00f3n, y lo obligaron a llevar la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado G\u00f3lgota, que significa \u00ablugar del Cr\u00e1neo\u00bb,\u00a0le dieron de beber vino con hiel. El lo prob\u00f3, pero no quiso tomarlo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron; y sent\u00e1ndose all\u00ed, se quedaron para custodiarlo. Colocaron sobre su cabeza una inscripci\u00f3n con el motivo de su condena: \u00abEste es Jes\u00fas, el rey de los jud\u00edos\u00bb.<br \/>\nAl mismo tiempo, fueron crucificados con \u00c9l dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.<\/p>\n<p>Los que pasaban, lo insultaban y, moviendo la cabeza, dec\u00edan: \u00abT\u00fa, que destruyes el Templo y en tres d\u00edas lo vuelves a edificar, \u00a1s\u00e1lvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!\u00bb. De la misma manera, los sumos sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, se burlaban, diciendo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Ha salvado a otros y no puede salvarse a s\u00ed mismo! Es rey de Israel: que baje ahora de la cruz y creeremos en \u00c9l. Ha confiado en Dios; que \u00c9l lo libre ahora si lo ama, ya que \u00c9l dijo: \u00abYo soy Hijo de Dios\u00bb. Tambi\u00e9n lo insultaban los ladrones crucificados con \u00c9l. Desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hacia las tres de la tarde, Jes\u00fas exclam\u00f3 en alta voz: \u00abEl\u00ed, El\u00ed, lem\u00ed sabactani\u00bb, que significa: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb. Algunos de los que se encontraban all\u00ed, al o\u00edrlo, dijeron: \u00abEst\u00e1 llamando a El\u00edas\u00bb.<br \/>\nEn seguida, uno de ellos corri\u00f3 a tomar una esponja, la empap\u00f3 en vinagre y, poni\u00e9ndola en la punta de una ca\u00f1a, le dio de beber. Pero los otros le dec\u00edan: \u00abEspera, veamos si El\u00edas viene a salvarlo\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas, clamando otra vez con voz potente, entreg\u00f3 su esp\u00edritu. Inmediatamente, el velo del Templo se rasg\u00f3 en dos, de arriba abajo, la tierra tembl\u00f3, las rocas se partieron y las tumbas se abrieron. Muchos cuerpos de santos que hab\u00edan muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas despu\u00e9s que Jes\u00fas resucit\u00f3, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a mucha gente.<\/p>\n<p>El centuri\u00f3n y los hombres que custodiaban a Jes\u00fas, al ver el terremoto y todo lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: \u00ab\u00a1Verdaderamente, este era el Hijo de Dios!\u00bb. Hab\u00eda all\u00ed muchas mujeres que miraban de lejos: eran las mismas que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea para servirlo.<\/p>\n<p>Entre ellas estaban Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda -la madre de Santiago y de Jos\u00e9- y la madre de los hijos de Zebedeo. Al atardecer, lleg\u00f3 un hombre rico de Arimatea, llamado Jos\u00e9, que tambi\u00e9n se hab\u00eda hecho disc\u00edpulo de Jes\u00fas,\u00a0y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jes\u00fas. Pilato orden\u00f3 que se lo entregaran.<\/p>\n<p>Entonces Jos\u00e9 tom\u00f3 el cuerpo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana limpia y lo deposit\u00f3 en un sepulcro nuevo que se hab\u00eda hecho cavar en la roca. Despu\u00e9s hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, y se fue. Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda estaban sentadas frente al sepulcro. A la ma\u00f1ana siguiente, es decir, despu\u00e9s del d\u00eda de la Preparaci\u00f3n, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron y se presentaron ante Pilato, dici\u00e9ndole: \u00abSe\u00f1or, nosotros nos hemos acordado de que ese impostor, cuando a\u00fan viv\u00eda, dijo: &#8216;A los tres d\u00edas resucitar\u00e1&#8217;.<\/p>\n<p>Ordena que el sepulcro sea custodiado hasta el tercer d\u00eda, no sea que sus disc\u00edpulos roben el cuerpo y luego digan al pueblo: &#8216;\u00a1Ha resucitado!&#8217;. Este \u00faltimo enga\u00f1o ser\u00eda peor que el primero\u00bb. Pilato les respondi\u00f3: \u00abAh\u00ed tienen la guardia, vayan y aseguren la vigilancia como lo crean conveniente\u00bb. Ellos fueron y aseguraron la vigilancia del sepulcro, sellando la piedra y dejando all\u00e1 la guardia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio seg\u00fan San Mateo 26,14-75.27,1-66. Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto me dar\u00e1n si se lo entrego?\u00bb. Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasi\u00f3n favorable para entregarlo. El primer d\u00eda de los\u00a0\u00c1cimos, los disc\u00edpulos fueron &#8230; <a title=\"Cuaresma &#8211; Evangelio 16 mar 08\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/quechilero.com\/blog\/2008\/03\/16\/cuaresma-evangelio-16-mar-08\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Cuaresma &#8211; Evangelio 16 mar 08\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","filesize_raw":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[11,100,26,51,90,18,74,39,50,20,42,56,5,41],"series":[],"class_list":["post-902","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-limones","tag-amigo","tag-cuaresma","tag-dinero","tag-dios","tag-evangelio","tag-hombre","tag-jesus","tag-madre","tag-muerte","tag-mujer","tag-palabra","tag-sueno","tag-tiempo","tag-verdad"],"episode_featured_image":false,"episode_player_image":"https:\/\/i0.wp.com\/quechilero.com\/blog\/imagenes\/podcast.png?fit=1831%2C1831&ssl=1","download_link":"","player_link":"","audio_player":false,"episode_data":{"playerMode":"dark","subscribeUrls":{"amazon":{"key":"amazon","url":"","label":"Amazon","class":"amazon","icon":"amazon.png"},"apple_podcasts":{"key":"apple_podcasts","url":"","label":"Apple Podcasts","class":"apple_podcasts","icon":"apple-podcasts.png"},"castbox":{"key":"castbox","url":"","label":"CastBox","class":"castbox","icon":"castbox.png"},"deezer":{"key":"deezer","url":"","label":"Deezer","class":"deezer","icon":"deezer.png"},"google_podcasts":{"key":"google_podcasts","url":"","label":"Google Podcasts","class":"google_podcasts","icon":"google-podcasts.png"},"listen_notes":{"key":"listen_notes","url":"","label":"Listen Notes","class":"listen_notes","icon":"listen-notes.png"},"pandora":{"key":"pandora","url":"","label":"Pandora","class":"pandora","icon":"pandora.png"},"podbean":{"key":"podbean","url":"","label":"Podbean","class":"podbean","icon":"podbean.png"},"podcast_republic":{"key":"podcast_republic","url":"","label":"Podcast Republic","class":"podcast_republic","icon":"podcast-republic.png"},"rss":{"key":"rss","url":"","label":"RSS","class":"rss","icon":"rss.png"},"spotify":{"key":"spotify","url":"","label":"Spotify","class":"spotify","icon":"spotify.png"},"stitcher":{"key":"stitcher","url":"","label":"Stitcher","class":"stitcher","icon":"stitcher.png"},"tunein":{"key":"tunein","url":"","label":"TuneIn","class":"tunein","icon":"tunein.png"},"youtube":{"key":"youtube","url":"","label":"YouTube","class":"youtube","icon":"youtube.png"},"iheartradio":{"key":"iheartradio","url":"","label":"iHeartRadio","class":"iheartradio","icon":"iheartradio.png"},"ivoox":{"key":"ivoox","url":"","label":"iVoox","class":"ivoox","icon":"ivoox.png"}},"rssFeedUrl":"https:\/\/quechilero.com\/blog\/feed\/podcast\/si-la-vida-nos-da-limones","embedCode":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rd9jyGAjov\"><a href=\"https:\/\/quechilero.com\/blog\/2008\/03\/16\/cuaresma-evangelio-16-mar-08\/\">Cuaresma &#8211; Evangelio 16 mar 08<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/quechilero.com\/blog\/2008\/03\/16\/cuaresma-evangelio-16-mar-08\/embed\/#?secret=rd9jyGAjov\" width=\"500\" height=\"350\" title=\"\u00abCuaresma &#8211; Evangelio 16 mar 08\u00bb \u2014 Si la Vida nos da Limones...\" data-secret=\"rd9jyGAjov\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! 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