Exprimido en (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 05-11-2008
Al observar una película documental sobre la vida de los tiburones, el Señor me mostró con claridad que debemos estar siempre revestidos de la armadura divina.
En el film, un buzo descendía a las profundidades del mar, protegido por una jaula de barrotes de acero. Después de arrojar un cebo especial a las aguas, toda la zona se llenó de voraces tiburones que comenzaron a atacarlo.
Las escenas que siguieron evidenciaron la crueldad y fuerza de los escualos. Con gran violencia intentaban cercenar el cuerpo del hombre rana, y en su furia mordían los barrotes, perdiendo dientes en el intento. Entre el buzo y la muerte sólo estaban los barrotes de la jaula.
Así nos ataca el diablo: con furia y fuerza. Si nos cubrimos con la armadura de Cristo, se romperá los dientes sin conseguir tocarnos.
Exprimido en (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 03-11-2008
Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas.
El escarabajo estaba consciente de que su amigo el gusano era muy limitado en movilidad, tenia visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.
El gusano, por su parte, estaba muy consciente de que su amigo el escarabajo venia de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenia una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.
Un dia, la compañera de vida del escarabajo le cuestionó a este su amistad con el gusano, preguntándole como era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un ser tan inferior, un ser tan limitado en sus movimientos? y por que seguía siendo amigo de alguien que ni siquiera le devolvía los saludos efusivos que el escarabajo le hacia desde lejos.
Pero el escarabajo estaba consciente de que, debido a lo limitado de su visión, el gusano muchas veces ni siquiera veía que alguien lo saludaba y, si acaso llegaba a notarlo, no distinguía si era o no el escarabajo, y por ello no contestaba el saludo.
Sin embargo, el escarabajo callo para no discutir con su compañera.
Exprimido en (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 31-10-2008
Para los que van a ir a parrandear hoy por la noche, con la excusa del 31 de octubre, fin de mes, hallowen o cualquier otra razón, presten mucha atención, cuando usen los elevadores de la oficina o del centro comercial.
Nunca se sabe, quien pueda estar con nosotros.
Advertencia: el video no es apto para personas sensibles.