Exprimido en: (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 06-11-2008
El aprendizaje de la tolerancia es el camino hacia la convivencia. Saber convivir es saber respetarnos.
No es fácil, ya que para ser tolerantes debemos acallar nuestro egoísmo y exorcizar el demonio del orgullo. Pero es en el ejercicio diario de la tolerancia como logramos construir la hermandad y derribar los muros del odio y la injusticia.
El diccionario de la Real Academia define así esa valiosa virtud llamada tolerancia:
Tolerancia es soportar al otro con la intención de entenderlo mejor.
Sólo a partir de esa mejor comprensión se ordenan los conflictos de intereses y los derechos de los contrincantes. La tolerancia exige coraje.
Y podemos ir más allá de esta definición y afirmar que la tolerancia nos mueve a aceptar al otro con amor, más que a soportarlo. Nos mueve a ponernos en su lugar, a valorar las diferencias y a dejar que el otro viva su vida sin manipularlo ni presionarlo. Y como toda virtud es recíproca, el otro también nos respeta y así logramos convivir en armonía. No es fácil pero es mejor amarnos que odiarnos y agredirnos.
Gonzalo Gallo González
Exprimido en: (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 05-11-2008
Hay quienes son fanáticos de este sistema operativo y para los mas geeks una decoración para colocar en la habitación donde tengan sus artilugios informáticos.
Esto le da un nuevo significado a las frases “abrir y cerrar windows”, para complementar esta ventana, la cortina ideal sería una que tenga el pantallazo azul.
Windows en su versión 3.1

Windows 3.1
Visto en Gizmodo
Exprimido en: (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 05-11-2008
Al observar una película documental sobre la vida de los tiburones, el Señor me mostró con claridad que debemos estar siempre revestidos de la armadura divina.
En el film, un buzo descendía a las profundidades del mar, protegido por una jaula de barrotes de acero. Después de arrojar un cebo especial a las aguas, toda la zona se llenó de voraces tiburones que comenzaron a atacarlo.
Las escenas que siguieron evidenciaron la crueldad y fuerza de los escualos. Con gran violencia intentaban cercenar el cuerpo del hombre rana, y en su furia mordían los barrotes, perdiendo dientes en el intento. Entre el buzo y la muerte sólo estaban los barrotes de la jaula.
Así nos ataca el diablo: con furia y fuerza. Si nos cubrimos con la armadura de Cristo, se romperá los dientes sin conseguir tocarnos.
A. B. Simpson
Exprimido en: (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 04-11-2008
San Felipe Benicio, en su lecho de muerte, exclamaba: “¡Denme mi libro!”
Los que estaban en su habitación le daban uno tras otro, pero él seguía diciendo: “¡Denme mi libro!”
Notando que fijaba sus ojos en el crucifijo se lo dieron.
“Este sí es mi libro -exclamó-; en él he leído muchas veces y con él quiero terminar mi vida.”
Exprimido en: (Limones) por Pepe Barrascout Ortiz el 03-11-2008
Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas.
El escarabajo estaba consciente de que su amigo el gusano era muy limitado en movilidad, tenia visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.
El gusano, por su parte, estaba muy consciente de que su amigo el escarabajo venia de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenia una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.
Un dia, la compañera de vida del escarabajo le cuestionó a este su amistad con el gusano, preguntándole como era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un ser tan inferior, un ser tan limitado en sus movimientos? y por que seguía siendo amigo de alguien que ni siquiera le devolvía los saludos efusivos que el escarabajo le hacia desde lejos.
Pero el escarabajo estaba consciente de que, debido a lo limitado de su visión, el gusano muchas veces ni siquiera veía que alguien lo saludaba y, si acaso llegaba a notarlo, no distinguía si era o no el escarabajo, y por ello no contestaba el saludo.
Sin embargo, el escarabajo callo para no discutir con su compañera.
Continuar leyendo »