Doble trabajo, doble paga
Una vez se le acercó a Isócrates un joven que, con gran derroche de palabras vanas, pidió ser admitido como discípulo.
Se dice que Isócrates lo admitió, pero quiso cobrarle el doble que al resto de los alumnos.
Ante las protestas del candidato, el maestro repuso: “Contigo el trabajo es doble: a ti debo enseñarte primero a callar y, cuando hayas aprendido esto, a hablar correctamente”.
En un día como hoy también se exprimió...- Haz de mí un instrumento de Tu paz - 2009
- Maratón de Blogs: La vida es un Soundtrack - 2009
- Limonada # 86 - 2009
- Maratón - MetropoliD - 2008
- ¿Escribir o no escribir? - 2006
Limonada anterior « Maratón – Casa de Espantos
Limonada siguiente » Maratón – MetropoliD
Limonada anterior « Maratón – Casa de Espantos
Limonada siguiente » Maratón – MetropoliD