Doble trabajo, doble paga
Una vez se le acercó a Isócrates un joven que, con gran derroche de palabras vanas, pidió ser admitido como discípulo.
Se dice que Isócrates lo admitió, pero quiso cobrarle el doble que al resto de los alumnos.
Ante las protestas del candidato, el maestro repuso: “Contigo el trabajo es doble: a ti debo enseñarte primero a callar y, cuando hayas aprendido esto, a hablar correctamente”.
En un día como hoy también se exprimió...- Maratón de Blogs: Evy - 2011
- Arte con clavos: Apoyo moral - 2011
- Podcast: Las 6 de la mañana, episodio 319 - 2011
- El hombre compasivo - 2010
- Maratón de Blogs: El Chiltepe - 2010
Limonada anterior « Maratón – Casa de Espantos
Limonada siguiente » Maratón – MetropoliD








Limonada anterior « Maratón – Casa de Espantos
Limonada siguiente » Maratón – MetropoliD