Amigos “en oferta”

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 26-05-2007

Recuerdo una simpática oración que me enviaron en que comparan la amistad a una mercancía que podemos ofrecer. La oración dice así: “Señor, ayúdame a ser un amigo ‘en oferta’”.

Con esto quiero decir, deja que aquellos que busquen amistad en mí, obtengan más de lo que habían esperado.

Que lo que me den en amistad, Señor, siempre lo tenga presente para tratar de darles aún más.

Deja que siempre estén complacidos con la medida que han recibido de mí. Y recuérdame que nunca ponga mi pulgar en la balanza cuando peso mi amor ante ellos.

Deja que yo ponga siempre algo extra, un placer inesperado, en las horas que pasan conmigo.

Deja que yo les ofrezca mi mejor servicio y el crédito más amplio, que mantenga las puertas siempre abiertas; que mis pensamientos y palabras, que son mi mercancía, estén siempre frescos y disponibles; que si mis amigos buscan comprensión en mí, no la encuentren agotada; que si buscan compañía en mí, nunca se encuentren que es de baja calidad; que nunca se encuentren con que mi amistad está fuera de su presupuesto, o que ésta es todo lo que pueden comprar.

Recuérdame que nunca los decepcione con falsos anuncios de mí mismo.

Por eso, ayúdame a ser un amigo “en oferta”, por siempre, Señor.

Y si entonces encuentro que he dado más de lo que he recibido en pago, no debe importarme la “quiebra de mi negocio”.

En ocasiones la amistad la condicionamos a lo que recibimos o esperamos recibir, pero esa amistad se vuelve entonces interesada o, como se dice, convenienciera.

Hemos de recordar que cuando damos sin esperar nada a cambio, manifestamos un amor sincero. En el Evangelio, nuestro Señor Jesucristo nos aconseja no preocuparnos por invitar a quien nos pueda regresar el favor, sino más bien “Cuando des un banquete, convida a los pobres, a los cojos y a los ciegos. Y serás feliz porque ellos no tienen cómo retribuirte, sino que serás retribuido en la Resurrección de los justos” (Lc 14, 13-14).

Demos más de lo que esperan, seamos esos amigos “en oferta”, y además de hacer felices a los demás, lo seremos nosotros mismos.

José Martínez Colín

Tu Mano Apretada

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 25-05-2007

No pida yo nunca estar libre de peligros,
sino valor para afrontarlos.No quiera yo que se apaguen mis dolores,
sino que sepa dominarlos mi corazón.

No busque yo amigos por el campo de batalla de la vida,
sino fuerza en mí.

No anhele yo, con afán temeroso, ser salvado,
sino esperanza de conquistar, paciente, mi libertad.

¡No sea yo tan cobarde, Señor,
que quiera tu misericordia en mi triunfo,
sino tu mano apretada en mi fracaso!

Rabindranath Tagore

Aleja de tu vida la tristeza

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 24-05-2007

Aleja de tu vida la tristeza. Retira de tu corazón la melancolía que destruye tus ideales y corrompe tu razón de vivir.

Sea cual fuere el motivo de la tristeza, sabe lidiar la situación usando tu fuerza de voluntad y energía.

Mira a tu hermano menos afortunado, que teniendo motivos suficientes para entristecerse, todavía logra sonreírle a la vida.

Tú eres fuerte y valiente. Vamos, sonríe, pues la vida continúa y tú mereces la felicidad.

Sé consciente de las tareas que tienes que cumplir. Dedícate a ellas con amor. Trabaja y siente la presencia de Dios, que te da la fuerza que necesitas.

La tristeza no puede y no debe formar parte de tu vida.

Del libro “Momentos a Solas”, de Iran Ibrahim Jacob

Una Linterna

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 23-05-2007

Tener fe es como llevar una linterna en una excursión nocturna.

El paisaje no cambia al ser iluminado, ni disminuye el cansancio de la marcha. Pero el que tiene la linterna ve mejor cómo es la espesura y camina con un poco más de seguridad.

El peso de la linterna le puede exasperar a veces, o las sombras producidas hacerle imaginar feroces fantasmas, pero gracias a la linterna será difícil que tropiece y caiga, y se sentirá satisfecho de poder prestar su ayuda a los demás.

Un Nombre Nuevo

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 22-05-2007

En los tiempos antiguos era costumbre del pueblo bautizar a los niños con el nombre del abuelo o del santo del día. Por eso algunos nombres dados a niños en ese tiempo, hoy son: Adelvina, Agape, Bernardina, Belarmino, Cuasimara, Delfilia, Fulgencio, Krizia, Hildegarda, Onésimo, Petronila, Probo o Teodosia.

Hoy en los tiempos modernos de la gran tecnología, los nombres que se están colocando a los niños recién nacidos van por el mismo o peor camino. Hoy ya hay niños que llevan el nombre de: Excel, Eudora, Yahoo, Ford, Tsunami y Mitch. Aunque te parezca increíble, ya hay personas que así se llaman.

Algunos de los nombres más raros que existen acá en Latinoamérica son: Abellana, Actriz, All, América Linex, Blair, Candy, Confesora, Conmemoración, Elvys, Erpagita, Herculiana, Maybelline, Ofrenda, Peggy, Sony, Sostenes, Summer, Tecla, Tiburcia, Tilde, Ustreberta, Yuri y Zayonara para las niñas. Y muchos niños se llaman: Admin, Aval, Benjur, Edad, En alta mar, Everst, Faro, Primo, Procopio o Reegan.

Muchas personas han sufrido en la escuela o lugares públicos cuando tienen que pronunciar sus nombres colocados por sus padres. ¿Qué pueden hacer? Poco, a menos que quieran pagar algunas monedas a algún abogado.

En la Biblia encontramos que los nombres colocados a las personas tenían un gran significado. Hay una promesa en la Biblia: Dios te dará un nuevo nombre cómo símbolo de una identidad celestial. De seguro que de ese nombre jamás te avergonzarás. Mientras tanto, da gracias por el que tienes y vive para Dios, ya que tu verdadera identidad está en Él.