Puedes salvar la Navidad

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 23-12-2006

Estamos iniciando el mes de Navidad, bastante rápido como todos los años. Sin embargo, ya en la calle se comienza a ver cómo las personas empiezan a correr y a preocuparse por comprar regalos, salir a vacaciones, terminar las lecciones o ir a las fiestas de la época. Es raro cómo muy pocos piensan en recordar cómo Dios inició su promesa de salvar al mundo enviando a su Hijo Único a nacer humildemente.

Cada uno de nosotros puede salvar la Navidad. Salvarla del consumismo, la indiferencia, el despilfarro y la gula. Podemos salvar la Navidad enseñando a nuestros hijos que Navidad no es tomarse fotos con un hombre vestido de rojo, sino recordar el nacimiento de quien dio su sangre para salvarnos. Podemos salvar la Navidad de las desilusiones y tristezas por “no tener dinero” sabiendo que lo que verdaderamente importa es que Cristo nazca en nuestros corazones, y que es en los hogares más humildes donde Él nacerá.

No importa que compremos, no importa que compartamos lo social. Lo que verdaderamente destruye la Navidad es cuando olvidamos lo que verdaderamente significa, cuando tomamos en cuenta todo menos el verdadero y único ideal de la Navidad: Cristo que nace para Salvarnos.

¡Salva la Navidad!

Niños baratos, papás caros

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 22-12-2006

El periódico estadounidense The Wall Street Journal publicó recientemente un artículo titulado: “Para los niños, ‘valioso’ no significa ‘caro’”. El autor, Jeff Opdyke narra dos hechos que le impresionaron.

Estaba pensando qué hacer con su hijo de 7 años durante el fin de semana. Se le ocurrió llevarlo a un parque de diversiones. Cuando lo comentó a su esposa Ami, ésta le dijo: “Pregunta al niño qué quiere hacer”. Y no fueron al parque de diversiones.

Fueron a un campo de béisbol cercano a casa. El papá era pitcher, la mamá catcher y el hijo -obviamente- bateador. En eso se fue parte de la tarde. Después volvieron a casa y tomaron un helado de mango. Terminaron la jornada a la orilla de un lago donde vieron los fuegos artificiales que conmemoraban la independencia del país. El hijo, sentado en las piernas de papá. Día familiar perfecto.

En otra ocasión un señor presentó a su hija una lista con 15 posibles actividades: cine, mini-golf, parque de diversiones, paseo en canoa, boliche, etc. La niña escogió: “Día de campo en el parque”.

Por lo visto, lo más valioso para los niños no es el costo económico de una diversión, sino la convivencia con sus padres. Incluso, cuando desean ir a un parque de diversiones, muchas veces es porque estarán con papá y con mamá.

Además, valoran las cosas de un modo distinto. Sus recuerdos más vivos no siempre coinciden con los pasatiempos más costosos, sino con los momentos que pasaron al lado de sus papás: cuando fueron de cacería, cuando reparaban la bicicleta, cuando iban de paseo, etc.

Muchas veces, sin darse cuenta, los padres tienden a adaptar la diversión de sus hijos a su propia agenda. Por lo que dice la experiencia, al revés funciona mejor.

Hay otro motivo importante para fomentar la convivencia entre padres e hijos: sólo así se da una verdadera transmisión de valores. El niño aprende a ver el mundo como lo ven sus padres. Aprende a distinguir el bien del mal; entiende por qué las drogas son malas, por qué debe estudiar, por qué debe rezar e ir a misa, etc.

Después de todo, tener hijos felices no es tan caro, al menos económicamente.

Marco Antonio Batta

Limonada # 19

Exprimido en: (Limonadas) por Pepe Barrascout Ortiz el 22-12-2006

El que hace una pregunta, es un tonto durante cinco minutos. El que no la hace es un tonto toda la vida.
Proverbio Chino

Libros

Sentimientos de un padre

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 21-12-2006

Los sentimientos de mi hija están heridos. Le digo que para mí ella es especial.

Mi hija está lastimada. Haré lo que sea necesario para que se sienta mejor.

Mi hija tiene miedo. No dormiré mientras no se sienta segura.

No soy un héroe… soy padre. Cuando un hijo siente dolor, un padre hace lo que le nace: ayudar.

¿Por qué no dejo que mi Padre haga por mí lo que estoy más que dispuesto a hacer por mis propios hijos?

Estoy aprendiendo… Ser padre me está enseñando que cuando me critican, me hieren o me asustan, hay un Padre que está dispuesto a consolarme.

Hay un Padre Celestial que me sostiene hasta que esté mejor, me ayuda hasta que pueda convivir con el dolor, y que no se dormirá cuando siento temor de despertarme y ver la oscuridad.

Del libro “Promesas inspiradoras de Dios”, de Max Lucado y Terri A. Gibbs

Los padres y la vocación de los hijos

Exprimido en: (General) por Pepe Barrascout Ortiz el 20-12-2006

La vocación es iniciativa divina; Él sabe qué es lo mejor para el que llama y para la familia. Los padres son colaboradores de Dios, y es ley de vida que los hijos abandonen un día el hogar paterno para formar un nuevo hogar, por motivos de trabajo o de estudio. Entonces ¿por qué han de poner trabas en el seguimiento de Cristo? Él “no separa jamás a las almas” (Josemaría Escrivá De Balaguer, Surco).

Los esposos cristianos -afirma el Concilio Vaticano II- son para sí mismos, para sus hijos y demás familia, cooperadores de la gracia y testigos de la fe. Son para sus hijos los primeros predicadores y educadores de la fe; los forman con su palabra y su ejemplo para la vida cristiana y apostólica, les ayudan prudentemente a elegir su vocación y fomentan con todo esmero la vocación sagrada cuando la descubren en sus hijos” (Decreto Apostolicam actuositatem).

No pueden ir más allá, únicamente han de formar bien su conciencia, y han de ayudarles a descubrir su camino, sin forzar su voluntad. Dios bendice el hogar donde nació una vocación fiel; es necesario protegerla como un gran tesoro.

Tomado de la Colección “Hablar con Dios”, por Francisco Fernández Carvajal