Limonada anterior « Niños baratos, papás caros
Limonada siguiente » Hoy me topé con Dios

Puedes salvar la Navidad

23 diciembre 2006 | Sin categoría | Pepe Barrascout Ortiz | 409 veces servida

Estamos iniciando el mes de Navidad, bastante rápido como todos los años. Sin embargo, ya en la calle se comienza a ver cómo las personas empiezan a correr y a preocuparse por comprar regalos, salir a vacaciones, terminar las lecciones o ir a las fiestas de la época. Es raro cómo muy pocos piensan en recordar cómo inició su promesa de salvar al mundo enviando a su Hijo Único a nacer humildemente.

Cada uno de nosotros puede salvar la Navidad. Salvarla del consumismo, la indiferencia, el despilfarro y la gula. Podemos salvar la Navidad enseñando a nuestros hijos que Navidad no es tomarse fotos con un vestido de rojo, sino recordar el nacimiento de quien dio su sangre para salvarnos. Podemos salvar la Navidad de las desilusiones y tristezas por “no tener ” sabiendo que lo que verdaderamente importa es que Cristo nazca en nuestros corazones, y que es en los hogares más humildes donde Él nacerá.

No importa que compremos, no importa que compartamos lo social. Lo que verdaderamente destruye la Navidad es cuando olvidamos lo que verdaderamente significa, cuando tomamos en cuenta todo menos el verdadero y único ideal de la Navidad: Cristo que nace para Salvarnos.

¡Salva la Navidad!

En un día como hoy también se exprimió... Limoncitos: , , , , ,




Limonada anterior « Niños baratos, papás caros
Limonada siguiente » Hoy me topé con Dios

Exprime tu limonada




Puedes usar::
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


;) :twisted: :roll: :oops: :mrgreen: :lol: :idea: :evil: :cry: :arrow: :?: :-| :-x :-o :-P :-D :-? :) :( :!: 8-O 8)

*
Para evitar el spam, por favor escribe el texto siguiente en el recuadro.
Click aquí para cambiar de texto.

Click aquí para escuchar un archivo de audio con el texto anti-spam



Limonada anterior « Niños baratos, papás caros
Limonada siguiente » Hoy me topé con Dios